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Fortalecer el acceso a la vivienda formal, impulsar la promoción de proyectos de construcción con seguridad jurídica, contribuir con la construcción de ciudades de calidad e incrementar la productividad de toda la cadena de valor, son los pilares de las propuestas que el Gremio estructuró para garantizar el desarrollo de la actividad edificadora en los próximos años.

Bogotá, marzo 13 de 2018

En el Foro Sectorial Construyendo Colombia- Panel de Candidatos a la Presidencia de la República 2018- 2022, que tuvo lugar en el centro de Convenciones Ágora en la ciudad de Bogotá, la presidente Ejecutiva de Camacol, Sandra Forero Ramírez, presentó las propuestas del Gremio para garantizar el desarrollo de la actividad edificadora en los próximos años.

“En los últimos años la actividad edificadora ha tenido un cambio positivo de escala, donde el acceso a la vivienda, la construcción no residencial y sus efectos en materia económica, industrial, generación de empleo y reducción del déficit habitacional han sido evidentes”, asegura la Ejecutiva del Gremio, argumentando que la construcción de edificaciones actualmente genera inversiones anuales por 77 billones de pesos, aporta 46 billones de pesos a la economía, demanda insumos por 34 billones de pesos anualmente y, junto con las actividades inmobiliarias, genera 1.8 millones de empleos.

En cuanto al acceso a la vivienda formal, Camacol tiene propuestas que se enmarcan en diferentes acciones: la articulación efectiva y continuidad de las coberturas a la tasa de interés y el subsidio familiar de vivienda, la profundización en la financiación de vivienda, la promoción de la construcción para arrendar, y el desarrollo de un marco de política pública para promover el ahorro y la inversión en vivienda nueva.

De acuerdo con la Presidente, “la vivienda es uno de los componentes centrales del bienestar y el progreso social de los hogares; además, representa el activo más importante de las familias, y su amortización es la principal responsabilidad financiera a lo largo de su vida productiva. Por otro lado, la vivienda formal tiene características ideales en la superación de la pobreza, la solución del déficit habitacional, el mejoramiento de las condiciones de salubridad y el desarrollo urbano formal. Por tal razón, se hace fundamental garantizar el acceso a la vivienda formal en Colombia”.

Otras propuestas del Gremio se fundamentan en la promoción de proyectos de construcción y la seguridad jurídica, donde las acciones se enfocan en impulsar reglas claras en materia de licencias

urbanísticas y en la adopción de instrumentos de planificación, un estatuto de instrumentos de financiación del desarrollo urbano, asociaciones público-privadas para infraestructura urbana y equipamientos sociales, la provisión efectiva de servicios públicos domiciliarios, la redefinición de la Vivienda de Interés Social, la racionalización de trámites asociados al desarrollo de proyectos de construcción, la gestión oportuna de suelo urbanizable y el ordenamiento ambiental del territorio.

Para la Directiva de Camacol, “el desarrollo de proyectos de construcción depende no solo de las condiciones de la demanda por vivienda y edificaciones comerciales, sino de factores inherentes al desarrollo urbano, la gestión de suelo urbanizable, la planificación territorial, las actuaciones administrativas, los fallos judiciales y las disposiciones regulatorias en materia técnica, ambiental, entre otras. En ese sentido, el clima de inversión sectorial, la promoción de proyectos y la oferta de vivienda formal dependen prioritariamente de la seguridad jurídica en torno al sector”.

La construcción de ciudades de calidad sigue siendo para Camacol una de las líneas estratégicas que el Gobierno debe apropiar, por eso tiene propuestas como la creación del Viceministerio de Ciudades, el Consejo Nacional de Ciudades, el sistema de seguimiento a procesos de ordenamiento territorial y gestión de suelo, el Modelo de Actuaciones Urbanas Integrales (MAUI), el fondo nacional para la financiación de estudios técnicos del territorio, información territorial de calidad y el fortalecimiento del control urbano.

“Frente a la formación de más de 10 millones de hogares en las últimas seis décadas, el rezago en la producción formal de vivienda ha derivado en el crecimiento de la informalidad, el déficit habitacional, la proliferación de asentamientos irregulares y en alto riesgo, y una menor productividad y competitividad de los centros urbanos. Ese contexto demanda propuestas de transformación y aprovechamiento de los beneficios de la aglomeración y urbanización del país”, destaca la Presidente.

Finalmente, otro de los ejes de Camacol en sus propuestas para el próximo Gobierno es el impulso a la productividad sectorial, que contiene acciones que se basan en un modelo de mejoramiento productivo de la cadena de valor de la construcción; un plan de formación integral para el trabajador de la construcción; y la promoción de estándares de construcción sostenible.

“Para la actividad edificadora es trascendental reducir las brechas de productividad relacionadas con la falta de innovación, capital humano para la adopción tecnológica y la digitalización en la actividad constructiva. Además, se hace necesario masificar los estándares de construcción sostenible y de articulación de la cadena de provisión de insumos y servicios, lo que requiere de grandes esfuerzos de política pública”, explica la Dirigente Gremial.

“Con esta estrategia propuesta por Camacol para impulsar el acceso a la vivienda, el desarrollo urbano y la productividad en el próximo cuatrienio, se espera generar un crecimiento de 10% promedio anual del sector, con lo que se tendrá un punto porcentual adicional de crecimiento en la economía del país y, además, se generarán 140.000 empleos adicionales por año”, concluye Sandra Forero Ramírez.

Fuente: camacol.co

· La vivienda social se destacó por su constante dinamismo comercial, presentando un repunte anual de 15,6% comparado con 2016.

Bogotá, 6 de febrero de 2018

De acuerdo con el sistema de información Coordenada Urbana, la comercialización de vivienda nueva durante el año 2017 fue de 173.018 unidades, cifra que representó inversiones de los hogares por $32 billones en las 18 principales regiones del país. De esta cifra, 62.485 unidades fueron de vivienda social y 110.533 fueron No VIS. La vivienda social se destacó por su constante dinamismo comercial presentando un repunte anual de 15,6%, llegando a 56.970 unidades. Por su parte, la vivienda No VIS mostró una variación de -14,3% anual.

Para la presidente Ejecutiva del Camacol, Sandra Forero Ramírez, “el 2017 fue un año marcado por una tendencia de menor actividad y ajustes ordenados del mercado. La complejidad de la coyuntura económica, el entorno de incertidumbre, y las menores tasas de crecimiento agregado restaron al dinamismo que traía el sector durante los últimos años. Sin embargo, es de resaltar que la vivienda social fue y debe seguir siendo protagonista”.

En medio de los menores niveles de actividad a nivel nacional, seis mercados regionales reportaron una dinámica positiva durante 2017. Dentro de las regiones de mayor volumen se destacaron Atlántico y Bolívar que crecieron en 22,5% y 34,4, respectivamente. En los mercados intermedios, las regiones de Tolima (27,7%), Magdalena (22,9%), Cesar (29,8%) y Huila (1,3%) cerraron el año con un crecimiento positivo.

“Para este año se espera que el mejoramiento del contexto económico nacional conlleve a una recuperación gradual de la dinámica sectorial, donde la vivienda social siga siendo protagonista y se garantice la continuidad del programa Mi Casa Ya, y donde se recupere la comercialización de proyectos No VIS”, afirmó la Dirigente Gremial, quien también agregó que “aspectos como la reducción de la tasa de interés, la continuidad de los programas de vivienda social y los estímulos del FRECH No VIS para el segmento medio son elementos que nutren el optimismo sobre el desempeño del sector”.

Fuente: camacol.co

Manizales, 11 de diciembre

Después de un cierre de año con desaceleramiento en el sector inmobiliario, Camacol prevé un crecimiento del 4,6% para el próximo año. Esta conclusión resultó de la junta directiva ampliada que se celebró el pasado lunes en Manizales con la presencia de la presidenta ejecutiva de Camacol, Sandra Forero, la gerente regional de Camacol Caldas, Angélica María Orozco y miembros de la junta directiva de esta institución.

El crecimiento para el próximo año dependerá de la disminución en las tasas de interés hipotecario. Sandra Forero indicó que hasta el momento la disminución en dichas tasas ha sido satisfactorio para estimular la compra de propiedad raíz y estima que para el 2018 la disminución de los créditos hipotecarios será mayor.

Las políticas del Gobierno Nacional con relación a las Viviendas de Interés Social, también son un catalizador del crecimiento que se espera para el 2018 y aún faltan por aplicar 110 mil subsidios para la compra de vivienda. La disminución en las tasas de interés hipotecario es otro factor que impulsará el alza en este sector.

En Caldas las cifras de crecimiento en el tercer trimestre del 2017, experimentaron un leve descenso. La baja representó un 2,1%. Las cifras totales del sector inmobiliario en el departamento en el 2017 se afectaron por la coyuntura económica del país. Para el próximo año Camacol regional Caldas espera que el panorama en la construcción al igual que en el resto del país se sobreponga a un cierre de año difícil.

A la hora de comprar vivienda nueva los hogares colombianos están buscando preferiblemente apartamentos de tres habitaciones, con un área entre 50 y 70 metros cuadrados, cuyo valor esté entre 100 millones y 283 millones de pesos.

Bogotá, diciembre 12 de 2017

De acuerdo con las cifras de Coordenada Urbana, en los últimos 12 meses, a octubre de 2017, la inversión de los hogares en vivienda nueva alcanzó los 32,4 billones de pesos, los cuales representaron un área comercializada de 11,6 millones de metros cuadrados y 174.373 unidades habitacionales.

De acuerdo con la presidente Ejecutiva de Camacol, Sandra Forero Ramírez, “el impulso a la vivienda social y el positivo efecto del programa Mi Casa Ya marcaron un hito en la inversión en vivienda. Este segmento creció 22% en ventas con un gran dinamismo en las iniciaciones de obra en las principales regiones del país. Por otro lado, en el segmento medio del mercado (135-435 smmlv), la cobertura a la tasa de interés ayudó a contener la actividad en un nivel modesto frente a los últimos años, y que pese a ser menor que en 2016, aportó más de 90.000 unidades al consolidado”.

Según el tipo, área, valor y número de habitaciones, el comportamiento de la inversión en vivienda nueva por parte de los hogares colombianos se enfocó en mayor parte, según los datos registrados por Coordenada Urbana, en apartamentos entre 50 y 70 metros cuadrados, tres habitaciones, cuyos valores oscilaron entre 100 y 283 millones de pesos.

“En este segmento las expectativas para 2018 son positivas teniendo en cuenta la tendencia decreciente de la tasa de interés hipotecaria en línea con las acciones de política monetaria, la recuperación de los indicadores de confianza, la continuidad del subsidio para el segmento medio, y los efectos de una mayor dinámica económica agregada”, asegura la Ejecutiva del Gremio, quien agrega que la apuesta es incrementar las ventas de vivienda en un 9,5%, donde la vivienda social y el segmento medio se sigan destacando; y generar un 4.6% más de valor agregado frente al 2017.

Aunque las variables macroeconómicas sugieren un panorama optimista para el sector, uno de los desafíos más importantes para el Gremio se relaciona con las afectaciones directas a los proyectos de edificaciones en algunas regiones, donde la subjetividad es el patrón de las decisiones administrativas que las circundan y donde la inestabilidad jurídica toma fuerza en contra de la factibilidad de los proyectos y las apuestas de los empresarios.

“El compromiso con la recuperación económica, la generación de empleo y el desarrollo urbano formal debe ser integral, y la función pública en los frentes ambientales, territoriales o administrativos deben ser fuente de fortaleza institucional y articulación, y no un cúmulo de actuaciones discrecionales, subjetividad e incertidumbre. Así, la mirada del 2018 debe darse con base en factores objetivos que describen un terreno favorable, pero sin olvidar la necesidad de que se adopten acciones concretas en todos los niveles institucionales para salir de la subjetividad y del entorno de inestabilidad jurídica actual”, concluye Sandra Forero Ramírez.

Fuente: camacol.co

2018 CON CONDICIONES FAVORABLES PARA RECUPERAR LA DINÁMICA DE LA CONSTRUCCIÓN

Aunque este año la dinámica del mercado de vivienda y de la construcción de edificaciones no residenciales tuvieron un ajuste, durante el segundo semestre se han configurado condiciones que permiten prever un 2018 positivo para la inversión sectorial.

Barranquilla, noviembre 2 de 2017

La reducción en las tasas de interés hipotecarias, la ejecución de los subsidios que promueve el Gobierno Nacional en el segmento medio, la continuidad de los programas que facilitan la compra de vivienda social y las señales recientes de recuperación en la confianza de los consumidores, son elementos que enmarcan un panorama positivo para el mercado de vivienda en el 2018.
Esa fue la visión que presentó la presidente Ejecutiva de Camacol, Sandra Forero Ramírez, en el Foro Económico Nacional que se realizó en la ciudad Barranquilla. En este espacio se reunieron líderes de la actividad edificadora, importantes autoridades económicas y expertos del sector.

“En lo corrido del año, la dinámica comercial agregada de los proyectos en el país ha presentado un ajuste. De acuerdo con las cifras registradas en Coordenada Urbana, a septiembre de 2017 se han comercializado 131.750 viviendas nuevas. Sin embargo, hay diferencias entre los segmentos de actividad. Por ejemplo, mientras en vivienda social (VIS) se han comercializado 43.989 unidades de vivienda entre enero y septiembre, registrando un crecimiento de 22% frente a 2016, en la vivienda del segmento medio ($100 a $321 millones) se han comercializado 67.036 unidades, lo cual ha significado un decrecimiento de 9,6%”, explicó la Presidente de Camacol.

"En la VIS, el principal determinante de crecimiento han sido los programas de vivienda como Mi Casa Ya y el subsidio a la tasa de interés. En el segmento medio, el comportamiento negativo obedece principalmente a un contexto de tasas de interés hipotecarias más altas que, junto con el deterioro en la confianza de los consumidores y la menor generación de empleo, redujeron la demanda de vivienda en las principales áreas del país", agregó la Ejecutiva del Gremio.
Por su parte, el segmento no residencial ha presentado un ajuste importante explicado en gran medida por el desempeño de los destinos corporativos y comerciales, que presentaron contracciones de -10,3% y -24%, respectivamente. Vale la pena resaltar que el segmento industrial ha presentado crecimientos positivos del orden del 15%. En otros destinos como educación se ha presentado un repunte de 25%, soportado en gran medida en la ejecución que ha tenido el Plan de Infraestructura Educativa en el primer trimestre del 2017.

La gerente de Camacol Atlántico, María Elia Abuchaibe, destacó el desempeño de la región, argumentando que “las ventas han crecido a una tasa del 49% anual si se comparan los primeros 9 meses del año 2017 con el mismo periodo del año anterior. Estas cifras de crecimiento se explican por un repunte del segmento de vivienda social, donde se han comercializado 6.523 unidades, significando una variación anual de 96%”.

Por otro lado, la dirigente regional del Gremio dio a conocer la oferta de unidades de vivienda en septiembre de 2017 en Barranquilla y su Área Metropolitana, la cual corresponde a 9.112 unidades disponibles para la venta, un 18% más que en el mismo periodo del año 2016. En el segmento VIS, la oferta es de 2.035 unidades, “lo que para nosotros representa una muy buena noticia porque la ciudad hace unos años casi no tenía oferta en vivienda social y hoy, en cambio, tenemos un mercado en ese segmento que está siendo responsable de la dinámica del sector”, afirma Abuchaibe.

Proyección 2018

Hay razones objetivas del contexto económico para prever un mejor desempeño de la inversión sectorial en 2018. A nivel agregado, la perspectiva de crecimiento económico en 2018 es de 2,4%, cifra superior en 0,7 puntos porcentuales al crecimiento proyectado para el cierre de este año. A nivel sectorial, las reducciones en la tasa de referencia y la moderación de la inflación han generado una favorable respuesta de la tasa de interés hipotecaria. Durante la segunda semana de octubre se registró el nivel de tasa hipotecaria más baja de los últimos dos años (10,81%), y en esa dirección la intención de compra de vivienda para los hogares ha mejorado considerablemente.

Asimismo, “la política de vivienda continuará siendo una herramienta importante para dinamizar el sector. Para el 2018 hay más de 110.000 subsidios disponibles para los hogares colombianos. Esperamos que la vivienda social continúe por una senda de crecimiento positiva; que el segmento medio repunte de manera importante; y que en el segmento alto predomine la estabilidad en la inversión de los hogares. Nuestra estimación es que el valor agregado de la actividad edificadora crezca a una tasa del 4,6% anual, con la comercialización de un 9,5% más de viviendas en 2018”, señala Sandra Forero Ramírez.

Pese al mejor contexto previsto para el sector, la actividad edificadora se enfrenta a un entorno muy desfavorable de inestabilidad jurídica, que no solo pone en riesgo la inversión de los empresarios y el desarrollo de proyectos de vivienda, sino las posibilidades de acceso de los hogares colombianos a la vivienda formal.

En ese sentido, “las mejores condiciones del mercado no son suficientes para la recuperación sectorial, ya que para materializar las inversiones en el sector se requiere de estabilidad jurídica para la inversión y planificación de largo plazo. Necesitamos construir urgentemente una visión de crecimiento conjunto, con escenarios que propendan por discusiones técnicas y objetivas entre los diferentes actores públicos y privados que participan en el desarrollo de la actividad edificadora en el país”, concluye la Presidente de Camacol.